jueves, 10 de mayo de 2007

5 kilos y 210 gramos y 59 centímetros


Ayer Guillermo cumplió 2 meses y hoy hemos ido a la ‘revisión’. Lo más significativo que nos ha dicho el pediatra es que el niño es muy tranquilo. Le ha estado puteando, que si pa’rriba, que si pa’bajo, que si palito de madera a la garganta, y él nada, haciendo sus ruiditos. Pero, pero, pero, pero… hoy también tocaba, LA GRAN TEMIDA Y ODIADA POR TODOS LOS PADRES… VACUNAAAAAAA!!!!!!!. Que mal rato por Dios, ya no tanto el de la agujas en las que Sara estaba apoyada en una camilla con temblor de piernas y de barbilla y mirando para otro lado mientras yo sujetaba al nene, como después de las tres banderillas en las que lloraba como nunca lo había hecho hasta ahora. Como dijo Sara, desde que nació este ha sido el peor momento de su vida. Lo bueno es que no se acordará, otra cosa es que sus padres seamos capaces de superar el odio al cabrón ese de las banderillas. Para amortiguar el dolor de tanto llanto y sufrimiento, oysch, he colgado la primera foto del nene riéndose. Cada vez necesita menos excusas paral pillarle con ese gesto, muy simpático él.