La vacuna que faltaba...
... sigue faltando. Al final no ha podido ser. Ayer porque se cayó el cielo y hoy porque no hay vacunas, pero el niño aun no se ha puesto la vacuna que le falta, y la verdad, esto genera stress. Sólo hay que verle en la foto, el pobre agarrado a su sonajero con cara de sospecha en plan, ‘donde me lleváis, eihn?’
Ayer le pesamos en la farmacia y pesó 5,710, una barbaridad vamos! Pero sobre todo lo que moló fue la farmacéutica que no paraba de decir que ‘larga’ es; ¡como que larga farmacéutica ciega!?, ¿acaso no ves que es ‘largo’? Aclarado el tema de la sexualidad del niño, insistió en que era muy largo para su edad, pero vamos que qué largo por yós, total que tanto insistió que al final nos lo hemos creído. Lo miramos en lo de los percentiles y esta en el 75, No está mal.
El domingo a votar
Ayer le pesamos en la farmacia y pesó 5,710, una barbaridad vamos! Pero sobre todo lo que moló fue la farmacéutica que no paraba de decir que ‘larga’ es; ¡como que larga farmacéutica ciega!?, ¿acaso no ves que es ‘largo’? Aclarado el tema de la sexualidad del niño, insistió en que era muy largo para su edad, pero vamos que qué largo por yós, total que tanto insistió que al final nos lo hemos creído. Lo miramos en lo de los percentiles y esta en el 75, No está mal.
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