viernes, 31 de agosto de 2007

Que felicidad


Solo decir que después de unos dos o tres días con el sueño difícil en los que le costaba dormirse e incluso una noche de pesadillas y llantos, llevamos los Tres unos días de los más alegres y felices, nada más que reír, jugar, besitos, abrazos... una maravilla. No es que no sea así el resto de días, pero es que últimamente estamos llegando a cotas de felicidad que jamás pensé que pudiéramos tener.