de terracitas con los abuelos
Menudo día paso Guillermo el sábado con los abuelos. Le dió para todo, para risitas para dormir para llorar para jugar para protestar, pero resumiendo nos lo pasamos muy bien. Claro que acabó cansadito, cansadito. Tan cansado acabó que ayer domingo se pasó 'literalmente' todo el día durmiendo. Se despertó a las 8:30 y a las 9 ya estaba durmiendo otra vez. A las 10 se despertó y nos fuimos con el fular en el que va tan comodo a dar un paseo por la plaza mayor. Tan cómodo que se durmio como una hora y pico. Al llegar a casa lo dejamos en la cama después de cambiarle y se durmio hasta las 4. A las 5 se durmio hasta las 7 y despúes de volver de comprar verdurita (el moro no cierra el domingo) se quedó dormido hasta hoy que le he dejado durmiendo. Está claro que estaba cansado.
Por cierto que ayer montó por primera vez en metro. No sabemos si le gustó o no, pero protestar no protestó.
